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lunes, 15 de diciembre de 2025

 

       Guillermo Barreto. La Habana, 11 de Agosto de 1929 – 14 de Diciembre de 1991.

       Tuve la oportunidad de tocar junto a Guillermo Barreto en numerosas ocasiones, sobre todo en grabaciones casi semanales, durante casi 20 años, para el Instituto Cubano de Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC)

       De él se han escrito muchas cosas. Yo, con estas letras, sólo quiero rendirle mi pequeño homenaje.

       Como baterista creo que es el más legendario de los cubanos de su época y un precursor de los de ahora. Si, porque hasta donde yo sé, Barretico (como le llamaban algunos amigos), era un excelente intérprete de las Pailas cubanas (véase el Grupo “Los Amigos”) y en la Batería tenía el swing de los bateristas norteamericanos. A la hora de tocar era muy exacto y no hacía cosas que molestaran a la música. Comenzó como baterista con la orquesta de Obdulio Morales. Después tocó en la orquesta del cabaret Tropicana y en la Orquesta Cubana de Música Moderna, entre otras.

Video : "Tri Fi Drums" - Guillermo Barreto y Enrique Pla. Orquesta Cubana de Música Moderna.

Se auto-proclamaba “Defensor de la Clave Cubana” y era un celoso perseguidor de todo lo que estaba “atravesao” en música cubana. Quizá no era un buen lector a primera vista, pero no le hacía falta: se apropiaba de la música “al vuelo” y tenía un oído exquisito. Recuerdo en una ocasión estábamos en un ensayo para un concierto de un conocido cantante “soviético”, Muslim Magomaev, con la Orquesta Sinfónica Nacional de Cuba. Éste trajo un buen arreglo sinfónico para la pieza “Granada”. Barretico, como algunos solían llamarle, había sido llamado para un solo ensayo por la mañana y el concierto por la noche. A mi me pareció que en el ensayo no hizo casi nada. Lo sentí perdido en el arreglo. Me quedé preocupado por lo que podía ocurrir por la noche. ¿Que ocurrió? Que por la noche tocó el arreglo perfectamente, con tremendo “swing”, como si lo hubiera estado tocando toda la vida!

(Video de Muslim Magomaev con el nombrado arreglo)

Nosotros lo tocamos un poco más rápido que en el video de ejemplo.

Entonces supe quién era Guillermo Barreto. Tenemos que acordarnos que estamos hablando de una época en que no había los medios técnicos de que disponemos hoy los músicos.

       Todos los que lo conocieron saben que era un tipo especial. Le decían “Pata de Loro”por su peculiar forma de caminar, con pasitos cortos. Era conocida su escrupulosidad compulsiva para todo lo de él y lo que le rodeaba. Su coche, un Chevrolet del año 56 o 57 lucía nuevo en el año 1990. Le funcionaba hasta el aire acondicionado. Mantenía las bandas blancas de las ruedas como el primer día. ¿Cómo lograba eso en Cuba? No lo sé, pero es cierto. Siempre tenía las llaves del coche en sus manos para en caso de tener que saludar a alguien, estirar la muñeca y no tener que tocar la mano del otro. También llevaba café a las grabaciones y...llevaba los vasitos de papel hechos para compartir con los compañeros!!! Sus baterías marca WFL o Ludwig brillaban y no había quien le tocara los platillos que parecían espejos. Me contó que las limpiaba y engrasaba cada seis meses. En fin, todos sus instrumentos, ropas, zapatos Florsheim (60 pares de zapatos que limpiaba semanalmente, según me contó), su persona, en fin, brillaba. Usaba perfumes tipo Paco Rabanne (un amigo después me aclaró que usaba “Agua de colonia Imperial de Guerlain” etiqueta azul) y fumaba cigarrillos americanos. Téngase en cuenta que estamos hablando de Cuba desde 1959 hasta su muerte en 1991. Según mi padre, esto lo heredó de su padre que también fue músico. Un día, viajando en un autobús hacia una actuación en Pinar del Rio, se le viró una taza de café en la guayabera blanca impecable que llevaba puesta para la actuación. Todos los que estábamos en él autobús nos empezamos a reir y él nos dijo: “...Tranquilos, tranquilos, ya verán cómo se resuelve esto...” Sacó un pomito de su pequeño equipaje de mano con agua enjabonada y perfumada, se quitó la guayabera, y lavó la parte sucia. Cuando llegamos a nuestro destino nadie podía decir que a esa guayabera le había caído una taza de café!

       Al lado de él “cogí clave”y aprendí los trucos de un Big Band. Yo le hacía siempre muchas preguntas y él muy amable siempre me respondía.

       En una ocasión estábamos en una grabación y yo me encontraba trabado en una parte de la música. Yo era nuevo y no tenía mucha experiencia. Además el director musical era el maestro Manuel Duchesne que siempre estaba muy apurado y no perdonaba los errores. Yo sabía dónde estaba mi problema pero Barreto viendo que yo me encontraba bloqueado y abrumado intentaba ayudarme. Pero lo que hacía era añadirme más presión. Entonces intervino mi maestro Aragú y le dijo:

     -¡Oye Barreto! ¡Deja tranquilo a Marquito, no te metas con Marquito!

      Barreto le tenía un máximo respeto a Domingo Aragú y más nunca, MÁS NUNCA! en los siguientes años me dijo nada en presencia de Aragú. Pero a escondidas de él me lo repetía: “...No te metas con Marquito...” y nos reíamos.

      Vaya este escrito en memoria de un gran músico.

      También puedes ver: Guillermo Barreto Ecured 

Video de Gloria Torres sobre Guillermo Barreto

miércoles, 10 de diciembre de 2025


     


A propósito de los "amigos" en Facebook o Meta.



Facebook, 18 de mayo de 2020.

     Al momento de escribir esto tengo 68 años. He vivido 39 años en Cuba y el resto en España. Lean bien esto: He leído y estudiado todo lo que he podido y mi cabeza me ha permitido, mucho más ahora que estoy jubilado y tengo más tiempo. Muchas personas conocidas y una mayoría desconocidas me han pedido amistad en Facebook y me la siguen pidiendo quizá porque soy músico y profesor. Yo también he pedido amistad a todos los amigos conocidos y a muchos desconocidos, sobre todo artistas.

     Yo tengo mis propias convicciones políticas. En mi biografía digo que soy “musiquista de centro” pero si alguien quiere saber de verdad, le digo que me siento más identificado con el centro izquierda. 

     No recuerdo haber atacado nunca a nadie. Muchas veces comparto cosas que considero importantes y no tengo ningún seguimiento. No pasa nada, seguramente solo son importantes para mí. Otras veces, por el solo hecho de compartir, EN MI MURO, algo que me resulte artísticamente o políticamente interesante, empiezo a recibir ataques de toda la militancia contraria. El problema es que, como dice un amigo, le disparan al mensajero.

     Me parece que a los 68 de vida, después de haber vivido en dos sociedades distintas, después de haber leído tanto y de todo, nadie me tiene que decir cómo tengo que pensar. Quiero gritarlo a los cuatro vientos: ESTOY ORGULLOSO DE CÓMO PIENSO Y DE MIS CONVICCIONES. En España nunca me he sentido manipulado por nadie. La culpa de todo lo bueno y malo que me ha pasado, tanto en Cuba como en España, no ha sido de nadie, ha sido solo mía. 

     Pero parece que hay algunos se sienten con el derecho de “guiarme por el buen camino” y darme lecciones de democracia. Claro, en lo que ellos creen como democracia. E incluso de forma grosera. Se creen en posesión de verdades absolutas. Muchos no han leído un libro en su vida. Otros meten el dedo para congraciarse con sus acólitos o conciudadanos. A estos últimos los entiendo. Pero todos esos ya pueden borrarme de sus amigos si no les gusta lo que publico. Conmigo no se van a perder nada.

     Yo no escribo en el muro de nadie como no sea para apoyar o alabar sinceramente su trabajo u opinión. No me creo en posesión de ninguna verdad absoluta ni con derecho a decirle a nadie lo que tiene que escribir ni compartir. No trato de convencer a nadie porque me parecería una falta a su inteligencia. Ni a mis hijos. Y si entro en el muro de alguien (muy contadas veces) será para decirle prudentemente, decentemente y correctamente mi opinión. Me equivoco como todos. Y todos los días (léase bien, TODOS LOS DÍAS) consulto con mi almohada mis aciertos y errores, no mis convicciones porque estas son ya profundas. Y muchos amigos míos saben que cuando he tenido que pedir perdón no lo he dudado.

     Ya lo digo. El que no le guste lo que comparto o mis opiniones que me borre de sus amigos. No se va a perder nada. No están obligados a estar de acuerdo. Como saben, soy un sencillo músico y profesor con ganas de escribir. Soy extremadamente respetuoso con todos. Discrepar sí, desde el respeto y la decencia aunque sea de broma. Grosería, ninguna. Desde luego, yo también tengo la goma de borrar. Hay demasiados que no son ni mis amigos ni mis conocidos. A otros, a los verdaderos amigos, escritores y artistas, independientemente de sus credos, les tendré siempre mis sinceros respetos.


     Cultivo una rosa blanca/En julio como en enero/Para el amigo sincero que me da su mano franca/ Y para el cruel que me arranca/ El corazón con que vivo/ Cardos ni Ortigas cultivo/ Cultivo una rosa blanca. “José Martí”.


Facebook, 18 de mayo de 2020.


  La playa de Guanabo en La Habana y Mi Arroz con Mariscos. Desde hace tres días aproximadamente tenía un capricho de “jamaliche cub...