Translate

sábado, 14 de febrero de 2026

 




La playa de Guanabo en La Habana y MI arroz con mariscos.


Desde hace tres días aproximadamente tenía un capricho de “jamaliche cubano”: hacerme un arroz amarillo sencillo, con mariscos. Y hoy llegó el día.
Pero antes déjenme hacerle una pequeña historia. Cuando era niño, hace ya 68 años, a finales de la década del 50 del pasado siglo, recuerdo un día en que mis tíos Mirta y Macho nos llevaron a mi hermano Jorge y a mí a la playa de Guanabo en el este de La Habana. Fuimos a visitar al padrino de mi tío, Manolito, en una casa que tenía alquilada en el famoso balneario habanero. En Vigo pudiéramos compararla con Samil, Playa América o Área Longa.
La playa de Guanabo, acompañada de las brisas y el calorcito del caribe cubano olía a pescados, arroces con mariscos, paellas, rones y cervezas, etc. Y además, paseando por sus calles se oía en todo los momentos el sonido de las Victrolas (gramolas) de los bares de las esquinas que reproducían música de la Orquesta Aragón o de las de la época. Pero de aquellas la Aragón estaba “pegá” por todos lados. Se sentía el bajo, las tumbadoras, las voces características de sus cantantes y sus éxitos del momento como eran: “Caimitillo y Marañón”, “Clavelitos”, “El Bodeguero”, “Sabrosona”, etc. Parecía que la gente caminaba bailando por las aceras.
Y de aquellas, ya existía la venta de comida preparada a domicilio: las famosas cantinas. Y el padrino de mi tío encargo para aquel día varias raciones de arroz con marisco. De ahí mi antojo de hoy.
Entonces, hoy 14 de febrero, aquí en mi piso de Vigo, me puse a preparar “MI arroz con mariscos” tratando de rememorar ese ambiente de aquella época. Puse mi música de “la Aragón”, me serví una cerveza Estrella de Galicia en copa helada y comencé a cocinar. Sofrito con cebolla, ajo y pimiento rojo; pedazos de calamares, colas de gambones gruesos, recortes de pechuga de pollo, algunos chipirones, trocitos de salmón, o sea, lo que tenía a mano. Cocinado todo con cerveza y vino blanco, con un poco de pimentón picante y limón. Al poco rato le eché el arroz valenciano redondo con un poquito de puré de tomate. En media hora estaba comiendo. Les juro que me quedó “PARA LOS DIOSES”.
Y comí recordándome -como siempre me pasa cada día desde hace 35 años- de mis compatriotas en Cuba. Ojalá esta comida fácil aquí la pudiera compartir con muchos de ellos.
Algún día, algún día...








No hay comentarios:

Publicar un comentario

Si quieres, puedes dejar tu mensaje aquí:

  La playa de Guanabo en La Habana y MI arroz con mariscos. Desde hace tres días aproximadamente tenía un capricho de “jamaliche cub...